El embarazo es un hito importante en la vida de cualquier persona. La mayoría de los padres viven en este periodo con una ilusión inmensa. La llegada de un bebé es un sueño hecho realidad para muchos y un reto para todos. Gran parte de estos padres tienen nueve meses para ir preparándose. Pero, ¿Qué pasa cuando el parto se adelanta? En estos momentos, se suelen presentar emociones y sentimientos difíciles de gestiona.

Entre los sentimientos más comunes se encuentran, entre otros: la culpabilidad, el miedo por el futuro de nuestro hijo/a, la ansiedad ante la incertidumbre y la triteza por los acontecimientos.

un bebé cogiendo con fuerza la mano de su madre¿Qué podemos hacer para afrontar esta situación?

1) Aceptar que todos estos sentimientos son “normales”. No debemos añadir a la lista la preocupación o culpabilidad por sentirnos como nos sentimos en un primer momento. No hay que categorizar “de patologias” lo que son las reacciones lógicas de las circunstancias. El problema ocurre cuando nos quedamos ” atrapados” en ellas de forma perpetua.

2) Ser conscientes de que no todos los niños y las minas prematuros/as tienen consecuencias sobre su salud.

3) Apoyarse en nuestro entorno más cercano y / o en padres que hayan pasado por lo mismo. No sentirse sólo/a y ver que otros/as lo han superado ¡Es una gran ayuda!

4) Buscar la información adecuada en los profesionales que nos atienden. ¡Es importante no quedarse con dudas! ¡Pregunta sin miedo!

5) Confiar en la fortaleza de nuestros/as hijas. Si bien, los bebés que nacen en estas condiciones suelen necesitar cuidados especiales durante un mayor o menor tiempo, siempre sorprende lo fuertes que son.

6) Cuidarnos. Nosotros, somos sus padres y debemos cuidarles. Sin embargo, esto resulta imposible si no cuidamos también de nosotros. El agotamiento por el cansancio o los cuidados que debemos proveer es un síntoma común. ¡Pide ayuda, eso no te convierte en mal/a padre o madre!

7) No dudes en acudir a un especialista de la salud mental si lo necesitas. Acudir a estos profesionales no es de débiles,ni de lejos y tampoco de locos. Aceptar que una situación nos está sobrepasando es complicado. Sin embargo, estas personas nos pueden acompañar haciéndonos más fácil el camino y ayudándonos a recordar nuestras grandes capacidades. ¿ A que no es tan mala idea?

Ayer fue el Día Mundial de los prematuros. Yo fuí prematura, nací a las 22 semanas, pesé 900 gramos y tengo muchos sueños por cumplir, motivos para ser feliz y causas por las que luchar. Sí yo fui prematura y si estoy aquí es gracias a la lucha de mis padres,de mis médicos y creo firmememente que tengo la misión de poder ayudar a que otras personas tengan mi misma suerte.

Recueda la prematuridad no es igual a mortalidad.

Fuente: .claudiatecglen.com

Claudia Tecglen
Presidenta de Convives con Espasticidad y Psicóloga
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