foto autora¿Qué es la asistencia personal?: “La asistencia personal (AP) es un servicio de apoyo a la Vida Independiente y la promoción de la autonomía de las personas con diversidad funcional.

Mediante la figura del asistente personal, permite a las personas con diversidad funcional asumir plena responsabilidad y control sobre sus vidas. Proporciona soluciones personalizadas y posibilita así la independencia, la igualdad de oportunidades y la participación social” (http://federacionvi.org/contenido/asistencia-personal/) .

¿Cómo podemos acceder a la prestación económica para contratar este servicio?

Lo primero es haber pasado la valoración para que nos den un grado de dependencia y escoger este servicio, o bien si por ejemplo tenemos la prestación de cuidados en el entorno solicitar el cambio de prestación, a través de tu trabajador/ra social de referencia.

Pues bien, si hablamos de este tema de lo primero que hay que hablar es de un cambio de modelo; del modelo médico- rehabilitador al modelo de vida independiente:

En el primero se ve a la persona con discapacidad como enfermo al que hay que curar y atender y eso sería una buena calidad de vida. La opinión de la persona no cuenta, son los expertos los que deciden por ella, intentando normalizar ciertos patrones y cuando no se conseguía. La única solución era la institucionalización. En centros que a veces a nivel de derechos humanos dejaban mucho que desear. (Nada que ver con los centros que existen hoy en día).

En el segundo modelo son las personas con discapacidad las que reclaman: la igualdad de oportunidades y no discriminación, ya que demuestran su capacidad para decidir. En mi opinión todavía queda mucho camino por recorrer en este sentido; toda la sociedad es responsable, pero la mayor responsabilidad para que este cambio sea real la tenemos las propias personas con discapacidad.

Desde la vivencia personal como  usuaria del servicio os puedo decir que no es solo una figura, sino una forma diferente de vivir. Ahí está lo complicado. Otra persona entra en tu casa, te viste, te arregla; tú estás encantada, pero tus padres a pesar de verte feliz puede que quieran seguir teniendo el papel de antes, es decir, el de cuidadores, como es mi caso  y yo me niego y más cuando veo que por fin he conseguido lo que quería y que con ese apoyo me siento capaz de ser yo la protagonista de mis propias acciones. Porque si os digo la verdad, no sabía si iba a gustarme el cambio, pero es una auténtica gozada.

Quizá suene raro pero se puede decir, que en cierto modo, yo estoy viviendo ahora situaciones que el resto vive en la adolescencia. Por fin la vida me ha dado la razón y me está permitiendo demostrar realmente que puedo ser y no solo estar.

Bueno, vamos a hablar de lo más bonito de todo esto:

Poder acudir a actos y ser yo misma, o tener que hacer alguna lectura en público y que ella te sujete el papel de la manera que a ti te sea más fácil hacer la lectura; por fin estoy en actos asociativos y mi madre no está conmigo.

Puedo quedar con otras personas con discapacidad: quizá antes también, pero no podía hablar con tanta libertad; mi madre no tiene por qué saber todo lo que yo pienso y siento, por eso no quedaba.

Puedo salir aunque mi madre no esté ya que mi asistente  me viste y me maquilla; mi padre, aunque le cueste, me viste, pero ya lo de maquillarme es mucho; aunque parezca una tontería, para mí es importante maquillarme.

Aunque parezca mentira, en mi opinión las personas con discapacidad no son muy partidarias de utilizar este servicio, no sé si por desconocimiento o porque aún hay poca conciencia de vida independiente. También es cierto que hoy por hoy vivir de forma totalmente independiente es imposible para una persona con gran dependencia, debido al gran coste económico que esto conlleva.

Otra cosa que yo pediría desde aquí es que a la hora de contratar este servicio, se hiciese a través de entidades apoyadas por organismos oficiales lo digo por dos motivos:

Primero porque nos aseguramos de que la gente está formada, y por otro seria  una forma de conseguir que por fin se convirtiera en figura profesional. Antes de acabar algo importante que recordar un/a asistente personal es una persona que ofrece un servicio de apoyo, un profesional y no un amigo.

Rocio Molpeceres Olea

Trabajadora Social y miembro del equipo interdisciplinar de Convives con Espasticidad

Vicepresidenta de Aspace Valladolid

Autora del Blog “Paralisis cerebral en primera persona